viernes, 11 de julio de 2014

INTIMIDAD Y COMUNICACÍON HUMANA

Hay un momento en la evolución personal y social del ser humano, cuando una niña o un niño se empiezan a convertir en una mujer o un hombre, en que el ser humano se da cuenta de que sus relaciones sociales y su naturalidad en armonía con la esencia de su ser pasan por que se comporte como cuando está sol@. Puede ser él mismo o ella misma en el mundo de los adultos, no necesita hacer nada. Es tan sencillo como eso. Solo hay que ser y estar como cuando la intimidad que te proporciona tu estado de soledad te permite ser tu mism@.  Este proceso de maduración te permite crecer y convertirte en un/a adulto/a.  Pero el proceso queda abierto.






Esta comprensión te permite alcanzar cierto dominio sobre el mundo para desenvolverte y participar.  Sin embargo no hay dominio. En realidad ese dominio es solo una ilusión de la mente.  El ser humano se siente realizado en su expresión social cuando comparte lo más intimo de su ser con los otros, pero no basta con eso. Para que el ser humano pueda alcanzar la realización plena lo más intimo del ser de los otros debe acompañarlo en todo momento de su existencia.  Incluidos esos momentos de soledad en que los otros, "aparentemente", no están. Solo entonces se produce el reencuentro y el redescubrimiento de lo más íntimo del ser.









Esto sucede cuando el ser humano, en soledad o en condiciones de intimidad, es capaz de comprender que todos los seres sintientes, los seres sagrados y los seres queridos están presentes en todo momento, y cada acción y/u omisión es llevada a cabo sintiendo la armonía con ellos, así como la compañía y las bendiciones de todos ellos.  Pero para alcanzar ese estado de conciencia que te permite llevar a todos los seres contigo primero hay que renunciar a la estimación propia.  Entendida ésta como toda forma de placer que nos permitimos el lujo de experimentar en nuestro propio beneficio personal. La frivolidad que implica la persecución del propio placer nos separa de todos los seres de luz que brillan en consonancia con nuestra propia luz y nos sentimos alienados.


Tampoco se trata de convertirnos en ascetas, pero es necesaria la renuncia para alcanzar ese estado de conciencia que nos permite llegar al corazón de todos los seres y llevarlos siempre con nosotr@s mismos a donde quiera que vamos y con quien quiera que estemos.





domingo, 29 de junio de 2014


Feliz verano a tod@s. Retomamos el taller de senderismo y meditación en septiembre. 








viernes, 28 de marzo de 2014

Pequeñas pinceladas sobre la comprensión de respeto.








Masculino y femenino es una unidad, una totalidad, como bien sabes y
comentas, la palabra china yinyang es un solo vocablo que expresa las
dos energías en perfecta fusión, en movimiento, interactuando
interrelacionadas formando un continuo. Esas energías están dentro de
ti y están fuera.  Si no estuvieras dentro de un cuerpo de mujer tu
energía masculina y femenina sería un todo indiferenciado. Y perderías
radicalmente tu conciencia de ser femenino. Al tomar forma en un
cuerpo de mujer o de hombre durante muchas vidas. La polaridad
masculina y femenina te lleva a fusionarte y separarte una y otra vez
con el otro (y del otro) sexo a diferentes niveles relacionales, desde
los más bajos hasta los más sutiles.  Es un juego de
atracción/separación en el cual se producen tensiones que se van
grabando en tu memoria corporal durante muchas vidas.  Las tensiones
te impiden confiar en el otro sexo.  Pero tu propia persona en sí
misma es una dualidad, Por que existe una energía manifestada en forma
de cuerpo de mujer (o de hombre) y otra energía latente que subyace en
tu interior.  Estas dos energías unidas son la totalidad de tu ser.
Las tensiones hacia el sexo contrario son tensiones interiores que se
manifiestan como la negación de una vertiente de ti misma. Y son el
resultado de heridas sufridas en el pasado en tu dignidad de hombre
y/o de mujer. Por eso no confiar en el otro sexo de alguna manera
representa el drama de no poder confiar en una parte de ti misma.




Solo la armonización de tu propia energía masculina y femenina te
lleva a transcender esta división, esta dualidad sexual.  A través de
una  entrega que se hace más y más profunda puedes alcanzar una
confianza plena en el otro y liberar las tensiones de tu memoria
corporal acumuladas durante muchas vidas.



Pero un amor tan profundo que puede llegar a transformar tu propia
energía es  un amor que se da, que se sacrifica para que tú vivas,
para que el otro viva. Para que tú puedas ser. Es la fuerza de la
renuncia. Una muerte para nacer en el otro. Como cuando una madre se
sacrifica por su hijo y se quita su propio sustento para entregárselo
a su hijo aún a costa suya.  De hecho si tú has nacido mujer es por
que un ser masculino dejó de ser para que tú tomaras forma como mujer.
Es algo muy mágico que tienes la posibilidad de experimentar desde tu
corazón.  Dar ese paso no siempre es fácil, pero es una entrega y una
confianza tan plena en el otro sexo que te honra muy profundamente y
te dignifica tanto que se produce una armonía muy profunda entre tu
energía masculina y femenina a nivel interior. Tanto es así que se
produce el nacimiento de una mujer muy plena dentro de ti. Una mujer
total, por que interiormente se liberan y desaparecen todas las
tensiones acumuladas durante siglos de existencia debido a esa
división sexual aparente a la cual hemos dado crédito.  Los velos de
ignorancia desaparecen y se va tomando conciencia de que no existe tal
división. Es solo apariencia.  Dos seres compartiendo en perfecta
unión. No sabes dónde termina uno y donde empieza el otro. No importa
quién es hombre y quién mujer. Eso es completamente indiferente. No
importa nada en absoluto. Solo dos seres sintiéndose el uno al otro y
compartiendo. Dándose y recibiendo sin importar quién es quién.

En ese momento, en el momento de la renuncia. Tienes
que armarte de valor para dar y dar con el corazón. Dar con el corazón
implica una  alegría interior muy profunda, una belleza muy sutil,
algo verdaderamente especial.

Se trata, como tú dices, de abrir el corazón y abrazar ese dolor como la
madre tierra abraza a todos los seres y alivia su sufrimiento. Como
una madre que abraza a un niño y su dolor, con la ternura que ella le
expresa, se va calmando.  En esto
es muy importante el sentimiento de respeto, pero solo cuando seas
capaz de respetar tus propios sentimientos, los sentimientos más puros
que albergan tu alma y tu cuerpo, entonces serás capaz de respetar al
otro, de morir por el otro, de renunciar.  Y esa renuncia te hará
crecer como persona.

Lo que trato de expresarte es muy intuitivo. Te hablo dirigiéndome a
tu cuerpo, tu mente y tu alma. El mensaje hay que entenderlo desde lo
más profundo del corazón.

La naturaleza es nuestra maestra. Solo hay que escucharla y ella nos
habla. Nos da sabias lecciones para el corazón.
El domingo pasado, caminando por un sendero a través de un bosque de
laurisilva, me llamó la atención un laurel muy viejo de tronco
corpulento y gran altura rodeado de una veintena de chupones.
Conociendo el peculiar sistema reproductor que adoptan estas formas
naturales visualicé ese mismo árbol dentro de cien años como un anillo
de grandes troncos que por el momento solo son chupones y su tronco
madre ausente ya y sustituido por el anillo de laureles.

Continué
caminando  otros cien metros y me encontré con un ejemplar que había
adoptado dicha forma y no era producto de mi imaginación.  Un anillo
perfecto de menos de un metro de diámetro formado por unos diez
troncos de laurel que crecían alrededor de un espacio vacío que en su
momento ocupó el tronco madre.  Esta típica formación arbórea de la
laurisilva adopta siempre un aspecto similar a una jaula circular
formada por troncos.   Quedé impresionado por la energía del árbol. O
no sé si llamarlo mejor comunidad arbórea ya que en realidad se trata
de  9 o 10 laureles que unidos forman un solo ejemplar.  Hechizado por
sus formas, sin darme ni cuenta, me introduje en el interior de la
jaula formada por todos los troncos del árbol.  Encontrándome allí
pude percibir la energía del tronco madre, que en un momento ocupó ese
lugar más intensa y profunda que si aún estuviera presente y
físicamente vivo. Su energía continuaba viva  a través de todos los
hijos que rodeaban ese espació y en su ausencia se podía percibir su
presencia de luz más clara e intensa que el mismo sol.  Había dejado
de existir para que sus propios hijos crecieran y se convirtieran en
ejemplares adultos. Ese amor, esa transmisión de energía se encontraba
presente en el lugar y vibrando a pesar de que el tronco madre había
desaparecido por completo.  No se podía ver con los ojos pero se podía
percibir su presencia , se intuía claramente y cualquiera capaz de
abrir su emoción y su sensibilidad podría darse cuenta de que, sin
más, se encontraba allí.


La meditación es una energía similar. Es un estado profundo en el cual
la ausencia de ser te permite ser con todo lo que te rodea. Residir en
cada ser sintiente en cada piedra, en cada hoja, en cada flor.
Renunciar a ti mismo te lleva a renacer en todos y cada uno de los
seres de todos los mundos.  Esto es ausencia de estimación propia, como ya decía el Bodhisatva Langri Tangpa en el s. XI, que no es otra cosa que desapego. Y es lo único que puede
permitirte estar presente en todos y cada uno de los seres como sí
realmente no existieras. Y de hecho, de alguna manera no existes y por
eso puedes renacer en el otro  y en todo lo que te rodea.  Podemos
decir que no existimos por que la vida es un componente tan esencial
de nuestro devenir como lo es la muerte. Por lo que también estamos
formados de muerte, nuestras células mueren y se renuevan cada segundo
que pasa. Solo aceptando esa realidad y permitiéndole que siga su
curso podremos comprender la realidad tal como es y fluir con ella y
en ella.
Amar es morir para nacer en el otro. ¿Que en el momento de morir nadie
nos garantiza que vamos a nacer después?. Pues no. Desde luego que no.
 Pero no nos queda otra que confiar. En eso consiste el amor: en
confiar, en entregar tu energía creyendo en que el otro la va a
sostener.  En escuchar tus sentimientos y arriesgar tu energía sin
esperar nada, pero con la convicción de que todo lo que das merece la
pena darlo simplemente por que tu corazón te lo dice.



Quiero dedicar todo el contenido de este blog al beneficio de todos los seres. Gracias.











miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL DESPERTAR DE LA MATERNIDAD UNIVERSAL

El despertar de la maternidad universal
oración
Om , nos llevan de la falsedad a la Verdad,
de la oscuridad a la luz ,
de la muerte a la Inmortalidad.
Om paz, paz, paz.
2002 Ginebra, Naciones Unidas , la Iniciativa para la Paz en
Mundial de las Mujeres Líderes Religiosos y Espirituales.
Intervención Obtenido querida Amma :
Amma recordó a los presentes que "Mahatma Gandhi y el reverendo Martin Luther King soñaban con un mundo en el cual los seres humanos fueran reconocidos y amados como seres humanos, sin prejuicios de ningún  tipo. La
visión de un mundo en que el hombre y la mujer están progresando
juntos, un mundo en el que todas las personas respetan el hecho de
que, como las dos alas de un pájaro , las mujeres y los hombres
tener el mismo valor . Si hay un equilibrio perfecto entre
ellos, la humanidad no puede progresar " .
Amma continuó: " Los hombres y las mujeres son iguales a
ojos de Amma . Amma quiere expresar sinceramente su
punto de vista a este respecto. Estas observaciones no hacen
necesariamente se aplica a todo el mundo , pero sin duda para la
mayoría de las personas . Actualmente , la mayoría
Está durmiendo la Mujer. El despertar de los poderes latentes
de las mujeres es una de las necesidades más urgentes de nuestro tiempo .
La esencia de la maternidad no se limita a las mujeres que
han tenido hijos , es un principio inherente a ambas mujeres
que en los hombres . Es una actitud mental . Y ' el amor - y
que el amor es el aliento mismo de la vida. Nadie diría

Página 1


siempre: voy a respirar sólo cuando estoy con mi familia y
Mis amigos, no respiran en frente de mis enemigos. al mismo
así, para aquellos en los que la maternidad ha despertado ,
el amor y la compasión hacia todos parte de su
ser como la respiración.
Amma piensa que los tiempos por venir deben dedicarse
el despertar de los poderes curativos de la maternidad universal.
Esta es la única manera de alcanzar nuestro sueño de la paz
y la armonía " .

viernes, 25 de octubre de 2013

¿QUÉ ES LA ESTIMACIÓN PROPIA?




De los innumerables pensamientos conceptuales que surgen del océano de nuestra mente raíz, el más perjudicial es la estimación propia o egoista, y el más beneficioso es la mente que estima a los demás. ¿Qué es la estimación propia? La estimación propia se define como "la mente que considera que uno mismo es muy importante, y surge a partir de la apariencia de un yo con existencia inherente". Esta perturbación mental se manifiesta en nuestra mente en casi todo momento y es el origen de nuestro sufrimiento en samsara.                          



     Gueshe Kelsang Gyatso






lunes, 16 de septiembre de 2013




NINGUNA EDAD PUEDE RECLAMARME

Estoy apasionadamente interesada por la vida.
A mi atención nada puede desviarla del vivir.
Estoy locamente enamorada del hombre.
No pueden detenerme las distinciones ni las discriminaciones.
La pasión por la Libertad me consume.
La ética y la religión no pueden controlar mi espontaneidad.
La tierra es mi hogar, los vastos cielos mi morada.
Ningún estado, ninguna nación podrán jamás adueñarse de mí.
Soy el perfume de la evolución cósmica.
Ningún pensamiento, ninguna raza, ninguna edad puede reclamarme.

De Amistosa Comunión

(Poemas de Vimala Thakar)









“ IL CANTO DEL CUORE”

Thic Nhat Hann

Non sono limitato da questo corpo.

Non sono mai nato e non sono mai morto.

Questo corpo non è me.

Sono vita senza confini.

manifestazioni della mia meravigliosa Vera Mente.

Guardo l’oceano e il cielo stellato,





Sono libero, al di là di ogni tempo.

Nascita e morte sono soltanto porte che oltrepassiamo, sacre soglie nel nostro 

viaggio.

Nascere e morire sono come giocare a nascondino.

Allora ridi con me, prendimi per mano, diamoci un saluto, un arrivederci, per 

ritrovarci presto.

Ci ritroviamo oggi.

Ci ritroviamo domani.

Ci ritroveremo alla sorgente in ogni momento.

Ci ritroveremo in ogni forma di vita.














lunes, 4 de marzo de 2013

Meditación de vacío, amor y muerte.



La meditación de vacío es, de alguna manera, una forma de morir en vida siendo plenamente consciente de ello. La experiencia que implica es lo más parecido a la muerte. Una persona al morir abandona toda forma de apego y se funde  con el "todo". Ya no está presente como forma humana. Ya no existe como la persona llamada María o Juan o quien quiera que sea.  La persona en cuestión deja de ser y entonces puede ser cualquier cosa. No tiene límites. No conoce de limites. No hay dimensión alguna a la que obedezca.  Ni espacial ni temporal.  Ese "ser" que ya no es, de alguna manera está presente en todas y cada una de las personas y cosas que forman parte de la realidad.
Esa comunión cósmica con el "uno" es posible cuando uno se libera del cuerpo y de todos los conceptos formados acerca de la propia persona. Ese estado de ser tiene lugar cuando abandonas todas las  emociones y pensamientos que impiden que la conciencia plena y desnuda transcienda nuestro cuerpo y nuestra mente fusionándose con el "uno", con el "todo". El "todo" sin partes. 
La meditación de vacío permite alcanzar un estado de entrega tan profundo que no es necesario experimentar la muerte para entrar en comunión con el cosmos y ser uno con él.  Al despertar de la conciencia que implica esta experiencia se le denomina transcender la dualidad. La dualidad material viene dada por la concepción erronea de que al tomar forma en este mundo la individuación del ser te separa del cosmos. Esto es tan solo una ilusión. La realidad más profunda se encuentra más allá de toda división material. Vida y muerte no son entidades separadas. Ambas forman parte de una realidad transcendental que lo abarca todo. Si profundizas un poco en ellas podras descubrir que nada las ditingue a la una de la otra.
El temor a la muerte es temor a la vida, por que en el fondo vida y muerte son un continuo inseparable.  Quien no se enfrente a sus propios temores no será capaz de transcenderlos.
Para alcanzar cualquier comprensión que implique la expansión de la conciencia hace falta valor y perseverancia. Lo demás viene solo, por sí mismo.


Vida y muerte son un continuo por que ambas deben coexistir para que los procesos de cambio y renovación constante puedan tener lugar en el cosmos.  Como una vez dijo un hombre muy sabio llamado Einstein, "La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma". Por eso nacimiento y muerte son solo puertas que te permiten acceder a diferentes estados de conciencia, pero no representan ni un principio ni un fin.  Si profundizas en la naturaleza de la vida y de la muerte podrás advertir que no existe ni principio ni fin.

El amor es también una puerta para la expansión de tu conciencia. De hecho, el amor es la energía que mueve todo el cosmos.  El amor puede implicar una experiencia tan profunda como la propia muerte.  Amar es morir por el otro y para el otro.  Amar consiste en renunciar a todo para dedicarte a ese ser amado. Morir por él. Darte a él. Si amas conscientemente y tu entrega es total, de alguna manera, moriras como la persona que eres para renacer en la conciencia del otro.   Y viceversa, el otro morirá para renacer en tu propia conciencia.  Es más, una entrega tan profunda da lugar a la desaparición de tu conciencia en la del otro de tal modo que es imposible distinguirla la una de la otra.  La unión puede ser tan profunda que a través del otro puedes entrar en comunión con todo el cosmos.
Amar es confiarte al otro hasta el punto de llegar a perderte dentro de él para nacer como un nuevo ser. Un ser distinto, renovado y enriquecido por esa unión tan profunda.
Alguien  que ha experimentado un amor tan profundo nunca vuelve a ser el mismo. Se transforma. Evoluciona. La meditación de vacío, la muerte y el amor son puertas para la transformación de la conciencia y el crecimiento personal.  Es decisión de cada uno el cuándo y cómo vas a tomar la decisión de abrirlas y atravesar su umbral.  Pero tarde o temprano en algún momento de tu existencia estás llamad@ a hacerlo. Eso es algo que no se puede cambiar.